Algunos países del norte de la UE entienden la forma de vivir en comunidad de manera diferente al resto. Después de la pandemia COVID, quizá haya cambiado de manera evidente nuestro estilo de vida. La cultura mediterránea se relaciona más y vive más en la calle que la nórdica, pero las personas del norte de Europa tienen una cultura del “compartir” diferente a la nuestra. En ello tiene mucho que ver su clima, mucho más duro que el nuestro y que les obliga a vivir más tiempo en el interior. Esto explica que experiencias más colaborativas y de espacios compartidos sean muy extendidas allí, al estar la ayuda más disponible al convivir en proximidad.
Con estas formas de convivir nos estamos refiriendo sobre todo al SÉNIOR LIVING como modelo residencial cada vez más prevalente en España. Y es que las preferencias de las personas mayores sobre cómo vivir están cambiando. La elección de dónde y cómo vivir llegado el momento ha de ser libre y no condicionada por la soledad o porque unas condiciones de salud no pueden ser atendidas como la persona desea. Estas nuevas formas de cohabitar tomar distintas formas y nada tienen que ver con lo que es un centro residencial para personas mayores tal cual lo entendemos actualmente
- Sénior Coliving. Espacios privados en edificios o conjunto de edificaciones en los que se dispone de zonas comunes para la vida en común y para el disfrute de servicios adaptados a quienes allí residen. El régimen suele ser de alquiler. Contemplan todo tipo de servicios que van desde los más básicos de lavandería y alimentación, hasta los más exclusivos relacionados con la participación cultural, formación o actividad física. Predomina una mezcla de intimidad, flexibilidad y facilidad para vivir. Hasta el momento es un modelo muy utilizado en ciudades europeas para la población universitaria y posterior hasta los 30 años aproximadamente, aunque la tendencia está cambiando hacia el público senior, en cuyo caso se ofertan servicios más relacionados con la atención sanitaria y cuidados que pueden estar en la condición de opcionales.
- Sénior Cohousing. Viviendas independientes donde conviven y comparten espacios, servicios y gestión. Esto quiere decir que el formato es, desde el principio, colaborativo, donde se fomenta la cooperación y donde la cooperativa suele ser la figura jurídica más frecuente. En estos espacios predomina la autogestión, la sostenibilidad y el régimen de las viviendas suele ser en propiedad. Tendrán todos los servicios que las personas que allí viven decidan tener.
- Centros residenciales para la convalecencia y cuidados. Conjunto habitacional cuyo principal cometido es el de proveer alojamiento y cuidados a personas mayores con algún grado de dependencia. Los servicios comunes de alimentación y limpieza están asegurados y es en los servicios de cuidados de enfermería y rehabilitación donde recae el peso de la oferta
En definitiva, los formatos Sénior Living en sus distintas modalidades pretenden ser opciones que permitan a la persona concretar su decisión sobre el cómo, dónde y con quién vivir el futuro más próximo, los compañeros, las personas, e incluso, los profesionales que cuidarán. Se trata de ser alternativa para que, llegado el caso, sea la mejor opción para escoger un nuevo hogar, rodeado de gente con inquietudes, objetivos y planes de vida similares. Un lugar para encontrar tranquilidad, solo o en compañía, y poder llevar a cabo lo que realmente deseas con lo que necesitas. El sitio donde la experiencia, sabiduría y esfuerzo invertido en otros momentos de tu vida, pueden tener valor el disfrute y bienestar actual, siempre y cuando la persona así lo elija.